El Trazo Amable

El “Trazo Amable” es un lenguaje íntimo y personal que mantenemos con nosotros mismos, son aquellas formas abstractas, signos o garabatos que de manera despreocupada dibujamos en un papel mientras hablamos por teléfono, tomamos un café o estamos distraídos viendo algo. Les llamo “Amable” porque surgen de manera natural y espontánea.

Con ellos no pretendemos explicar ni expresar nada; no son dibujos que hagamos para comunicarnos o para que otros los vean, simplemente son dibujos que duermen en nuestro interior y que aparecen cuando les abrimos la puerta.

No son formas que tengan que ver con la razón sino más bien con la expresión no razonada; la creatividad y en este caso, el “Trazo Amable”, no es algo que tengamos que aprender sino que es algo a realizar, ya que forma parte de nuestra naturaleza innata. Cuando mente, cuerpo y emoción están en armonía aparece la intuición. Estos trazos son la manifestación de esa intuición; podríamos decir que pertenecen al mismo mundo de los sueños en el que la razón no interviene y, sin embargo, cuando dormimos el sueño aparece y sana.

Trazo Amable - Tat 77 1Las figuras que surgen desde el inconsciente en el “Trazo Amable” también son llamadas “Mandalas Psíquicos”, ya que nacen del mundo de la abstracción, del mundo de las ideas, y toman forma de manera espontánea a través del gesto, ordenando y concretando nuestra dispersión mental en el preciso momento que los estamos realizando. Normalmente estos trazos se van conformando a partir de simples figuras geométricas: círculos, espirales, líneas, palos, puntos,…etc, la combinación y reiteración de estas formas simples son lo que va enriqueciendo el dibujo; hay que tener en cuenta que la repetición es una de las formas básicas de la expresión del individuo.

Es un acto de expresión sin intención que no requiere esfuerzo alguno por parte nuestra, a diferencia de cuando queremos dibujar, que lo que pretendemos es hacer una imagen de algo concreto; creatividad es permitir que algo suceda a través de nosotros, cuando esto ocurre, hay armonía en nuestro interior, pues si dejamos que algo suceda significa que nuestro ego ha quedado al margen sin intervenir.

Realizar un Mandala con nuestro propio “Trazo Amable” favorece la conexión con uno mismo y es mucho más sanador y reparador, ya que estamos trabajando con nuestra propia impronta personal.

Texto extraído del libro “Los Chakras – Mandalas de Energía”
Autora Tat – Montserrat Estrada
Edit. mtm